jueves, 4 de septiembre de 2014

Gestos valiosos

La alegría de dar las gracias

En los seres humanos la expresión del agradecimiento adopta las formas más encantadoras, variadas y curiosas. Cada cultura tiene las suyas, pero hay unas que son comunes a todas, como la sonrisa, el abrazo, el apretón de manos, los besos y la inclinación de cabeza, entre muchas otras. Lo mismo sucede en el terreno del lenguaje. Hay idiomas que no dominamos en absoluto, cuyos sonidos nos son completamente desconocidos y extraños, y sin embargo sabemos decir “gracias” en ellos. Esto es así  porque el agradecimiento está por encima de las barreras culturales, idiomáticas, raciales, geográficas. Dar las gracias es sin duda uno de los gestos más alegres, universales y hermosos de que es capaz el ser humano.

El león y el ratón
Luego de una dura jornada de caza, u león se echó a descansar debajo de un árbol. Cuando se estaba quedando dormido, unos ratones se pusieron a jugar a su alrededor. De pronto, al más travieso le dio por esconderse entre la melena del león, con tan mala suerte que lo despertó. Muy malhumorado, el león agarro al ratón  entre sus garras.

-    -    ¿cómo te atreves a perturbar mi sueño, bicho miserable? ¡voy a darte tu merecido!- rugió, abriendo de par en par sus enormes mandíbulas, dispuesto a engullirse al ratoncito  de un mordisco.

-    - por favor no me mates, león. Yo no quería molestarte. Si me dejas ir, te estaré eternamente agradecido- alcanzo a decir el pequeño roedor, tan tembloroso de miedo que al león le pareció cómico y hasta simpático.

-        -¡Ja, ja, ja!-se carcajeo de buena gana el león.- ¡una pequeña cosa como tu ayudándome! ¡no me hagas reír!- pero la pequeñez del ratón y su mido a ser comido lo conmovieron y termino dejándolo ir.
Semanas más tarde, el león cayó en la red de unos cazadores ilegales. Su rugido de angustia resonó por la selva entera y llego  oído del pequeño ratón, el cual, sin pensarlo dos veces, corrió en su ayuda. al verlo, el león le dijo:

-Hola amiguito, ¡qué alegría verte! Mira la situación en que me encuentro prono vendrán los cazadores y me mataran.

-      -  No te preocupes, león. Tú me dejaste vivir, y eso es algo que no se olvida.

   Apenas dijo esto, corto con sus pequeños y afilados dientes el nudo de la red que apresaba  al león y lo dejo libre.

El agradecimiento es una cosa buena que todos debemos poner en práctica, no importa que te dan grandes o pequeños seamos.

-Esopo-
EL LIBRO DE LOS VALORES/EL TIEMPO.

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